8 de junio de 2014






Junio se lleva lo que septiembre nos trajo.


La más cálida estación del año se aproxima y con ella la noches en vela , días de piscina , las fiestas , los amigos , la despreocupación... Y el despertar sin tus ojos, sólo con la luz del sol . 
El ver pasar los días, uno a uno, perezosos y sin noticias de ti. Tres meses para reflexionar , para decidir o tres meses para disfrutar, ser libre , poder aparcar los sentimientos y este tiempo de atrás. Olvidar. 
Cambiar sonrisas tímidas de un lunes por besos fogosos bajo lo poco que queda de luna al amanecer cubierto de alcohol , o las conversaciones sin sentido con rojez en las mejillas y ganas en los labios por un simple "aquí te pillo, aquí te mato"


Sólo tres meses y de nuevo septiembre para comenzar por tercera vez

Lo "nuestro" no es una historia de la noche a la mañana ,un "y ahora nos besamos" , es mucho más complejo , es un día a día que el verano rompe en pedazos. 
Pedazos forjados con lágrimas que al romperse se vuelven a derramar. 
 Que aún habiendo tropezado ambos sabíamos lo que en realidad queríamos. 
Y por ahora dejemos que el verano dé  sus frutos. Si los tiene que dar.















                                      Stand by en carrera de resistencia, nunca  fue veloz pero tuvo paso firme.